Celebramos el Tiempo de Navidad desde la víspera del 25 de diciembre hasta la fiesta del Bautismo del Señor, el domingo posterior a la Epifanía.
Celebramos la venida del Señor y sus primeras manifestaciones: a los pastores, a los sabios de oriente, y la del bautismo en el Jordán. Y lo intentamos vivir siempre en espera de la manifestación definitiva al final de los tiempos.
La Navidad es un sacramento por el cual la gracia del nacimiento del Hijo de Dios se hace presente y se nos comunica en la celebración de esta solemnidad. No se trata sólo de un recuerdo pedagógico del acontecimiento de Belén. Es actualización y nueva presencia del misterio salvador de Dios que se ha hecho de nuestra familia. De alguna manera nos hacemos contemporáneos del nacimiento de Cristo y de su manifestación.
Entre el ayer de Belén y el mañana de la Parusía está el hoy de cada Navidad, el Dios-con-nosotros que nos quiere comunicar su vida, su luz y su alegría.
Navidad y Epifanía celebran el mismo misterio. La Navidad acentúa el nacimiento: Dios se ha hecho nuestro hermano. La Epifanía enfatiza la manifestación de su divinidad.
Generalmente los cantos que son distintos son los de comunión. Existen algunos otros específicos para este tiempo liturgico pero en lo personal solo nos dedicamos a cambiar Comunion.
Aquí de mostramos algunos lindos cantos para este tiempo litúrgico:
Adviento es el tiempo de preparación para la solemnidad de la Navidad, en la que conmemoramos la primera venida del Hijo de Dios a los hombres. Pero es también el tiempo en el que nos abrimos a la segunda venida de Cristo al fin de los tiempos. Al celebrar anualmente la liturgia del Adviento, la Iglesia actualiza esta “espera” del Mesías.
No se entona el canto de gloria en este tiempo litúrgico.
Aquí de mostramos algunos lindos cantos para este tiempo litúrgico:
Tiempo Ordinario (también "Tiempo entre el año", o "Tiempo durante el año") es aquella parte del año litúrgico cristiano distinto de los llamados Tiempos fuertes: Adviento, Navidad, Cuaresma y Pascua. Aquí de mostramos algunos lindos cantos para este tiempo litúrgico: CANTO DE ENTRADA
Pentecostés (“cincuenta días” en griego) se celebra 50 días después de la Pascua. Ese día, el Señor envía el Espíritu Santo sobre los apóstoles. Reavivados por esta “fuerza” que Jesús les había prometido antes de la Ascensión, se vuelven valientes testimonios de Cristo. Este episodio, relatado en los Hechos de los Apóstoles (Hch, 2) marca el nacimiento de la Iglesia universal y misionera.
Aquí de mostramos algunos lindos cantos de Pentecostes: CANTO DE ENTRADA
CANTO DE PIEDAD
CANTO DE GLORIA
CANTO DE SECUENCIA DE PENTECOSTES: Este canto solamente es si es solicitado y debe de ser acorde al texto que se presenta en el misal.
CANTO DE ALELUYA
CANTO DE OFERTORIO
CANTO DE SANTO
CANTO DE CORDERO
CANTO DE COMUNIÓN: Este canto es solo para este día.
CANTO DE SALIDA: Este canto es solo para este día.
La Pascua es la cumbre de las celebraciones de nuestra fe cristiana y el fundamento de nuestra esperanza. La victoria de Cristo sobre el pecado y la muerte son la razón más honda de la gratitud y el gozo de los creyentes. Su victoria es la nuestra, porque vive en medio nuestro y anima nuestro empeño de liberación, de vida, de superación del mal, de la miseria y de la violencia. El canto del Aleluya, que no hemos cantado durante la Cuaresma, rebrota en la vigilia de Pascua y expresa ese sentido y ese gozo que se prolongan en la octava de la misma Pascua y en todo el tiempo pascual, pasando por la fiesta de la Ascensión del Señor, hasta la fiesta de Pentecostés. Esos 50 días son, como nos dice la Iglesia, como un solo día de fiesta. Durante todo el tiempo pascual se deberían cantar cantos de resurrección, también en la Ascensión y la venida del Espíritu Santo, que no son fiestas separadas. Estas dos últimas también deberían agregar cantos propios, sobre todo cantos al Espíritu Santo.
Aquí de mostramos algunos lindos cantos de Pascua: CANTO DE ENTRADA